Un paseo por las bibliotecas de Wuhan

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El desarrollo tecnológico, en específico la digitalización, representa un desafío para  bibliotecas, librerías y toda forma ortodoxa de lectura. China, en particular, durante la última década, ha dado pasos agigantados en el desarrollo de su sociedad a través de la tecnología. Por ello, resulta sorprendente que las bibliotecas luzcan colmadas de estudiantes, a la vez que destaquen como un lugar de encuentro para familias completas.

Ni un sábado muy temprano por la mañana, o las altas temperaturas primaverales en la China central, parecen afectar la visita de miles de chinos a sus bibliotecas. Tanto la Biblioteca de la Provincia de Hubei, como una de las bibliotecas de la Universidad de Wuhan, son construcciones formidables y sus visitantes aprovechan sus beneficios plenamente. Ambas, al contrario de lucir abandonadas, presumen de ser espacios apropiados por sus respectivas comunidades.

Biblioteca Provincial de Hubei

Estas dos bibliotecas muestran aspectos que, de algún modo, ilustran la realidad de China. Ambas son construcciones imponentes, con amplias recepciones que recuerdan la inmensidad de las ciudades de este país -solo en la ciudad de Wuhan viven diez millones de personas. También, como es de esperar, las bibliotecas cuentan con un área destinada a documentos del Partido Comunista de China y la República Popular. Además, como es usual en la mayoría de los sitios chinos, no existe adaptación para visitas de extranjeros que no hablen mandarín. Pese a que las indicaciones están en inglés, la información de actividades solo está en el idioma autóctono y el personal a cargo del recinto no está preparado para comunicarse en inglés. Por último, como en todo aspecto de la vida cotidiana en China, la tecnología está muy presente. Las bibliotecas cuentan con amplias salas equipadas con innumerables ordenadores y otras, incluso, preparadas para el trabajo con programas audiovisuales. Además, las máquinas para el préstamo automático de libros están extendidas alrededor de todas las salas y en algunos casos son muy modernas. También hacen uso de los -siempre presentes- códigos QR para obtener información a través de los teléfonos móvil.

Salas biblioteca

Las dos bibliotecas abren sus puertas a distintos grupos de visitantes. Una apunta a todos los residentes de la provincia y el acceso es totalmente libre. La otra está restringida únicamente a estudiantes y trabajadores de la propia Universidad. Por tanto, es normal que ambas bibliotecas posean diferencias entre sí. Por ejemplo, la biblioteca provincial cuenta con restaurantes, más sitios destinados a la lectura ligera, como revistas y periódicos, y una increíble biblioteca adaptada para niños y niñas. Esta área infantil es pintoresca. Su ambientación muy animada coincide con sus usuarios y los puestos de préstamo automáticos, además de tener motivos infantiles, están adaptados a las pequeñas estaturas. Al contrario del silencio que caracteriza a las bibliotecas comunes, el área infantil es muy activa, mientras que el bullicio dentro de ella se aísla del resto de la biblioteca gracias a paredes de cristal que dejan ver un amplio jardín central. Por el contrario, la biblioteca de la universidad está mucho más enfocada al estudio, por lo que hay menos salas multifuncionales y auditorios.

Antes de visitar ambas bibliotecas, imaginamos circunstancias bastante alejadas a la realidad que observamos conociendo cada uno de los edificios. Al contrario de estar abandonadas, ambas bibliotecas hacen alarde de lo populares que son. Pero esta no es la única suposición errónea que cometimos:  acostumbrados a que nuestras bibliotecas más icónicas estén emplazadas en edificios históricos, los modernos diseños y el impresionante tamaño de las bibliotecas chinas no dejan indiferente a nadie.

Estanterías

A la izquierda, se muestra una hilera de estanterías con libros en una de las salas de la biblioteca de la Universidad de Wuhan.

Práctica de escritura

En una de las salas multifuncionales de la biblioteca Provincial de Hubei podemos encontrar una pantalla para la práctica de la escritura de caracteres chinos con los pinceles tradicionales y del que hace uso toda la familia.

 

Para visitantes extranjeros, uno de los aspectos que resaltaría cualquiera es que, a excepción de la sala infantil en Autoservicio de préstamola cual buye un alegre murmullo de sus pequeños visitantes, es sorprendente el respetuoso silencio que reina en toda la biblioteca y que resulta aliviante del constante bullicio en las calles de la ciudad. Pero esto no es lo único por lo que se puede entender por qué la población decide acudir activamente a ellas: con amplios espacios, lugares para la distensión, actividades infantiles y la imprescindible presencia de la tecnología china, las bibliotecas resultan lugares muy atractivos para los habitantes de cualquier ciudad.

De este modo, las bibliotecas se convierten en lugares de reunión no solo para estudiantes sino que también para familias. En Wuhan, tal como los parques y lagos, las bibliotecas se convierten en centros sociales abarrotados y apropiados por sus respectivas comunidades.

Autora: Javiera Francisca Flores Urbinta. Cientista política por la Universidad Diego Portales y Magíster en Estudios Internacionales por la Universidad de Santiago de Chile.

Email: javiera.flores.u@gmail.com

Autor: José Ángel Silva Guillén. Doctor en Física por la Universidad de Barcelona. Estudia las propiedades físicas de los materiales a escalas nanoscópicas. Actualmente trabaja como investigador en el departamento “School of Physics and Technology” de Wuhan University (China).

Email: josilgui@gmail.com

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