Las bibliotecas son guardianas del conocimiento. Custodian libros, preservan la memoria colectiva y ayudan a distinguir entre información y desinformación. En un mundo donde los datos circulan a gran velocidad y muchas veces sin filtro, las bibliotecas siguen siendo espacios de confianza, de criterio y veracidad. Desde esa idea, en la Agencia Municipal de Lectura de Palmera nace el taller “Murciélagos guardianes y polillas destructoras”. Una propuesta diseñada para celebrar el Dia de las Bibliotecas. Es una propuesta educativa y lúdica dirigida al público infantil dentro de un proyecto más amplio denominado “Històries que fan tremolar… i llegir”.

El taller se inspira en el libro “Vampira de biblioteca. El ataque polilla”, de Ledicia Costas, donde la autora presenta, en tono fantástico, una metáfora del deterioro de los libros y del olvido del conocimiento. A partir de esa historia, la ficción se convierte en experiencia: cada participante se transforma en un murciélago guardián que debe atrapar polillas resolviendo pequeños retos y sopas de letras sobre el cuidado y la conservación de los libros.
Con esta actividad, los niños descubren que las bibliotecas no solo prestan libros, sino que también protegen ideas, fomentan el pensamiento crítico y ayudan a combatir la desinformación. Jugar, aprender y reflexionar se entrelazan para formar usuarios curiosos, responsables y conscientes del valor del saber compartido.
Al fin y al cabo, los niños y niñas de hoy son los futuros lectores, usuarios y ciudadanos que sostendrán las bibliotecas del mañana. Enseñarles todas sus funciones —conservar, informar, educar y proteger el conocimiento— es también formarles como defensores de la memoria, el pensamiento y la información veraz frente al ruido, la confusión y la censura.
Autora: Paola Mendoza Sosa, bibliotecaria municipal




