Conversem amb… Salvador Vergara

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Salvador VergaraSalvador Vergara. Su carrera profesional como bibliotecario-documentalista comenzó en organizaciones como Levante EMV, la Facultad de Ingeniería y Centro de Formación Específica de Ford España, el Colegio Oficial de Veterinarios o Conselleria de Presidencia de la Generalitat Valenciana. Desde hace más de 15 años su experiencia laboral está muy vinculada al ámbito internacional, donde ha ejercido como bibliotecario en instituciones como Universidad de California en Berkeley, Naciones Unidas y el Instituto Cervantes, en sus sedes de Nueva York y Chicago. También ha ejercido de profesor visitante de la Universitat Politècnica de Valencia.

Antes de comenzar, nos gustaría que nos contaras brevemente tu trayectoria profesional y qué te llevó a trabajar en el extranjero.

fachada bibliotecaLlevo trabajando como bibliotecario en distintas bibliotecas y centros de documentación desde 1995, tanto en el sector público como en el privado. Pertenezco a la primera promoción de licenciados de la UPV, y gracias a una beca llegué a los Estados Unidos en el año 2000. Desde el 2003 estoy a cargo de la biblioteca del Instituto Cervantes en Chicago.

La verdad es que siempre he tenido el gusanillo de conocer otros lugares y otras culturas, y en los Estados Unidos se dio la posibilidad de trabajar en un tipo de biblioteca especializada en la lengua y la cultura en español y que me permite mantener, pese a estar en el extranjero, un lazo muy fuerte con mi cultura y mi país.

¿Qué diferencias percibiste o qué aspectos te llamaron la atención al trabajar en una biblioteca norteamericana frente a la situación de las bibliotecas españolas?

Mi experiencia es un poco atípica, debido a que trabajo en una biblioteca española (no olvidemos que la Red de Bibliotecas del Instituto Cervantes es de titularidad estatal), pero en el extranjero.  No obstante, mantengo muchos contactos con el mundo de las bibliotecas en los Estados Unidos. Asisto a reuniones y conferencias profesionales y pertenezco a varias asociaciones profesionales.  Una de las cosas que más me sorprendió al llegar aquí fue el papel tan importante que las bibliotecas públicas ocupan en el día a día de las personas, especialmente entre las más desfavorecidas. También me llamó la atención la gran variedad de servicios que las bibliotecas ofrecen en función de los intereses, habilidades, lengua o edad de los usuarios.

Algo importante a destacar en los Estados Unidos es que un número significativo de colegios, tanto de primaria como de secundaria, cuentan con una biblioteca dirigida por un profesional a tiempo completo. La biblioteca escolar tiene un papel relevante en el currículum académico, apoyando tanto a los profesores como a los alumnos. Las visitas a la biblioteca forman parte del horario de las escuelas y los alumnos al terminar sus estudios están muy familiarizados con el funcionamiento y los recursos que les ofrece la biblioteca. Un porcentaje importante de estos alumnos serán futuros usuarios de la biblioteca de barrio, universitaria, etc.
Salvador Vergara

Creo que es fundamental que en España dotemos a cada colegio e instituto de una biblioteca y un profesional a tiempo completo y que integremos a la biblioteca en el diseño curricular del curso. Con ello estaríamos dando herramientas a los niños y jóvenes para desenvolverse con soltura en la profunda transformación en la que estamos inmersos.  Conozco bibliotecarios de instituto que están dando cursos sobre cómo reconocer las noticias falsas, dónde localizar fuentes de información fiables o cómo crear un CV. Además de formar ciudadanos, puede ser una salida profesional muy interesante para los nuevos licenciados.

curso fakenews

La biblioteca de Chicago es frecuentada por usuarios de diversas nacionalidades. ¿De qué manera se superan las barreras lingüísticas entre el bibliotecario y el usuario?

Para poder trabajar aquí necesitas ser capaz de desenvolverte muy bien tanto en inglés como en castellano. Tenemos usuarios que tienen el español como su lengua nativa y con los que nos comunicamos en castellano, alumnos que quieren practicar y con los que también nos comunicamos en castellano y finalmente otros usuarios o visitantes con los que tenemos que usar el inglés.

¿Qué técnicas se emplean para llamar la atención de los usuarios potenciales de la biblioteca? ¿Y de qué manera se asegura la permanencia de los usuarios actuales?

Como comentaba anteriormente, tenemos una tipología de usuarios muy heterogénea. Por una parte, tenemos a estudiantes de español con un conocimiento muy limitado de la lengua y que buscan un tipo de material muy específico (enseñanza del español, lecturas graduadas, etc.). Por otra parte, tenemos una serie de usuarios que utiliza la biblioteca de una forma más lúdica y que buscan novelas o películas. Por último, también damos servicios a investigadores e hispanistas que buscan materiales mucho más específicos. Para cada uno de estos grupos intento que la biblioteca se amolde a sus necesidades y destaco aquellos materiales, recursos y programas que creo que les van a interesar. Los que están aprendiendo español pueden venir a nuestro “Club de conversación” o al “Cineclub”, para los muy avanzados ofrecemos un “Club de lectura”, y también se imparten talleres sobre recursos para la enseñanza de español a profesores e investigadores.

interior biblioteca

No solo se tratará de atraer a los usuarios, sino de fomentar el interés de los bibliotecarios en su propia labor. ¿De qué manera viven todo esto los profesionales de la información?

Me parece tan importante que la labor de los bibliotecarios sea reconocida como que los propios bibliotecarios reconozcan la importancia de su trabajo. En muchas ocasiones los bibliotecarios trabajamos de forma muy aislada, es mi caso, soy el único bibliotecario en la biblioteca y es fundamental romper este aislamiento descubriendo qué hacen otros profesionales, cómo resuelven ellos los problemas que se me plantean. En la Red de Bibliotecas del Instituto Cervantes no nos queda otro remedio que trabajar de forma colaborativa mediante la cooperación en proyectos, y muy de vez en cuando nos reunimos para intercambiar ideas, proyectos y experiencias. Creo que de quien más he aprendido y los que más me han animado a continuar en este trabajo son los propios bibliotecarios.

El asociacionismo entre los bibliotecarios norteamericanos está muy desarrollado. Existen grandes asociaciones transversales como la ALA, pero también multitud de pequeñas asociaciones en función del tipo de bibliotecas, de los usuarios a los que sirven o de la localización geográfica. Muchos de estos bibliotecarios acuden a conferencias, reuniones y cursos presenciales o en línea. Cuando te presentas a un puesto de trabajo suele ser muy habitual que te pregunten a qué asociaciones perteneces y a cuántas conferencias o sesiones de formación has acudido en los últimos años.
Salvador Vergara

En España, cuando se habla de bibliotecas, frecuentemente se sigue pensando en ellas como lugares cerrados destinados al préstamo y al estudio. ¿De qué manera consideras que podríamos cambiar esta percepción?

marketingPrimero, asegurándonos de que realmente no somos únicamente eso. Creo que los bibliotecarios debemos estar muy atentos a las necesidades de nuestros usuarios. La biblioteca debe de ofrecer programas, recursos y espacios que vayan más allá de las funciones “tradicionales” de las bibliotecas.  Seamos innovadores (las bibliotecas públicas en Chicago ofrecen la posibilidad de usar impresoras 3D, dan cursos de programación, prestan instrumentos musicales, cañas de pescar o dan talleres sobre cómo pedir una hipoteca).

Después, salgamos a contarlo en las redes sociales, mediante campañas publicitarias o utilicemos a nuestros usuarios como portavoces de la biblioteca, que está ahí para que aprendan, se diviertan y les sea de utilidad.

Para finalizar, nos gustaría concluir con algunas indicaciones o consejos para los bibliotecarios y para aquellos que aún están formándose.

Para aquellos que ya están trabajando les diría que aprendan de otros bibliotecarios, que se asocien, que se organicen para mejorar la profesión y presionar a las administraciones, que sean creativos y que no sean tímidos a la hora de intentar cosas nuevas.

A los que se están formando les diría que esta es una profesión con futuro y que es especialmente interesante para aquellos a los que les gusta seguir aprendiendo, el contacto con la gente y el servicio público.

Muchas gracias, Salvador

 

Borja López LázaroAutor: Borja López Lázaro. Su experiencia se centra en la atención a usuarios, la gestión documental y la vigilancia tecnológica e inteligencia competitiva. Es miembro del Comité de Redacción y Maquetación de la Revista SíMILE.

E-mail: borloplaz@gmail.com

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